Error converso

AMLO y la hora de la verdad (social)

López Obrador no es de izquierda. Ni siquiera él mismo es capaz de ubicarse política e ideológicamente en la izquierda, es más, nunca ha pretendido hacerlo. Siempre se ha autodefinido como “liberal” y cada vez es más clara la distancia que toma de agendas de izquierda; cada vez es más claro el alejamiento que tiene de los sectores y las luchas populares.

La lucha por el agua

Yesy Silva fue asesinada a balazos y Jaime Torres resultó herido de gravedad la madruga del 9 de septiembre después de participar en protestar en la presa La Boquilla. Testigos aseguran que fueron elementos de la Guardia Nacional quienes les dispararon, mientras que la propia Guardia lo niega y asegura que “repelieron una agresión” y después localizaron a las personas baleadas. Este es el último episodio de un largo conflicto en el que agricultores de Chihuahua denuncian el saqueo del agua por parte de la Conagua para enviarla a EEUU como parte de un tratado  añejo sobre el reparto de los cauces de agua fronterizos.

Amlo, en vez de instruir a la Conagua para atender las demandas, se ha dedicado a decir los agricultores son “panistas” con agendas políticas.

Las morras y la digna rabia

La sede de la CNDH en la calle República de Cuba permanece tomada desde el viernes 4 de septiembre por colectivas feministas y madres de familia con hijas víctimas de feminicidio. Entre ellas destaca Yesenia Zamudio, madre de Marychuy, famosa en redes sociales por sus discursos incendiarios de hartazgo contra la indiferencia de las instituciones ante la grave situación de violencia contra las mujeres que México vive desde hace muchos años. Quienes mantienen la toma aseguran que la van a convertir en un espacio para ayudar a las víctimas de violencia de género: intervinieron pinturas de los “próceres de la patria” y sacaron mobiliario exigiendo justicia.

Amlo ha negado y minimizado en más de una ocasión la problemática de femicidio y violencia de género en el país. En vez de atender el problema, ha insinuado que las feministas radicales son manipuladas por la derecha para perjudicarlo.

La estigmatización del ambientalismo

El 8 de junio, el Centro Mexicano de Derecho Ambiental advirtió sobre los riesgos de una catástrofe ecológica en la península de Yucatán por la construcción del Tren Maya. Esta se suma a las múltiples denuncias de organizaciones civiles e indígenas que se oponen a la construcción del tren ecocida, megaproyecto clave para el proyecto de la 4T.

Amlo ha calificado a los ambientalistas de “conservadores”.

En fin. Es muy claro que el proyecto de López Obrador tiene muy poco que ver con causas sociales como la defensa del agua, del territorio, del medio ambiente e incluso de un reclamo social tan legítimo como el combatir la violencia de género y el feminicidio. Su proyecto ya se encuentra completamente ajeno a las causas populares, ha cobrado una dimensión completamente diferente.

El ocupante de Palacio Nacional ahora vive en un país diferente: donde todos aquellos que se opongan a su proyecto son sus opositores políticos, su México se ha convertido en una fantasía política que dista de la realidad del pueblo. Esto es normal, todos los gobernantes mexicanos terminan viviendo en una burbuja donde todo va viento en popa, mientras que pueden ir navegando sobre un mar de cadáveres.

En este caso el error fue haber pensado que sería de otra manera. A la hora de la verdad sólo es otro conservador más, aunque se llame como quiera.

Comenta con tu cuenta de facebook

Tótua Nia

Eterna defensora de causas perdidas

Deja un comentario

Artículos relacionados

Back to top button