Diario Comunal

Construir lo comunal

Construimos de manera cotidiana lo comunal, pero ésto ? que significa y como se expresa ¿ Para empezar, todos podemos entender que desde que nacemos nos nutrimos de los elementos que nos rodean, del clima que nos recibe, de los colores que nos acompañan, de los sonidos que nos llegan,en fin, de lo que nos envuelve y así nos vamos formando. Si nacemos en un ámbito urbano, es lógico que serán la voces y seres que nos rodean, nuestras primeras referencias, el sonido de los carros, el griterío de la calle, en fin todo lo que existe en la ciudad, que observamos y empezamos a grabar en nuestros sentidos, y a acumular en nuestro cerebro. 


Es importante tomar en cuenta, que no todos percibimos el mundo de la misma manera, incluso si naciéramos cuates o mellizos, cada persona nace con determinada energía que absorbe a su manera todos los referente que encuentra.


Mucho de esto último, sirve al pensamiento liberal para ejercitar la autonomía individual, que amplia al hablar de la dignidad individual y diseña como su naturaleza la igualdad entre los individuos, entendidos como entes con autonomía, con facultades únicas, y con ello construye la necesidad del estado, quien regula el comportamiento de los individuos que celebran un contrato social, con normas y principalmente, derechos que tiene el Estado como obligación dotar, en igualdad a todos.


Si nacemos en ámbitos rurales, la cuestión es distinta. Los referentes que reciben las personas, en principio, son en su mayoría de la naturaleza que le rodea, es más el verde que encuentra su mirada, que el gris del asfalto. La relación que mantiene con sus vecinos es diferente, en la ciudad la familia se identifica en su individualidad, en el campo, en la comunidad con la inmediata relación con otras familias vecinas, con quien determina, y construye decisiones, que reclaman todos como necesarias y así se va bordado el trabajo como también el goce. 


En la comunidad las relaciones se dan cara a cara, en la ciudad, nombre a nombre. En la ciudad, el estado te mira con un número, en la comunidad se tiene que aceptar como una relación. En tanto se es número, cantidad, se trabaja mecánicamente y con procedimientos mecánicos, que establece el Estado para orientar una sociedad numerada. Por ello en la ciudad se busca la justicia y en la comunidad, el bien común.


En la comunidad, emergen relaciones con tal y de tal calidad, que cara a cara va enfrentando las necesidades de sobrevivencia, lo hace organizadamente, y siempre en profunda relación con su naturaleza, construye conocimientos de carácter horizontal, mientras en la ciudad la adquisición del conocimiento, se deposita en la escuela mediante relaciones verticales. no se niega que la verticalidad en la escuela se de también a través de la escuela, en la comunidad. 


Es por todo esto que insistimos que si bien, los derechos humanos derivados de la filosofía liberal son reconocidos en la comunidad y por lo tanto respetados, las relaciones humanas son de calidad, no se dan, de cantidad, como en la ciudad. Dicho de otra manera, en la comunidad, somos liberales en lo individual, incluso familiar, pero en lo social somos seres comunales.

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Jaime Martínez Luna

Ser Comunal. Zapoteco Serrano.

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